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Labneh, como hacer queso de yogur en casa facilmente

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Hoy vamos a aprender a realizar nuestro propio queso casero, el labneh, hecho a base de yogur y muy típico de la cocina de Oriente Medio. Es muy fácil de hacer y el resultado es espectacular, con muchas variaciones para dejarlo a tu gusto solo cambiando unas hierbas por otras, añadiendo frutos secos, como nueces, cambiando el yogur de leche de vaca por oveja o cabra…, vamos,  totalmente personalizable.

Para obtener el labneh simplemente hay que dejar reposar el yogur en una tela para queso, o en un paño fino, para separar el suero y según el tiempo que lo tengas escurriendo obtendrás diferentes consistencias, más cremosa, para untar o, como en este caso, un poco más firme para formar bolas y macerarlas en aceite aromatizado. Aunque podemos encontrar el labneh comercializado en bolitas maceradas en aceite o en versión de untar, prepararlo en casa es muy simple y siempre quedará a nuestro gusto.

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Labneh, como hacer queso de yogur en casa
 
Ingredientes
  • - 500g de yogur griego
  • - ½ cucharadita de sal
  • - ½ cucharadita de ajo en polvo
  • - menta
  • - cebollino
  • - 1 ramita de romero
  • - 1 hoja de laurel
  • - 6 o 7 granos de pimienta
  • - guindilla seca
  • - aceite de oliva virgen extra
Preparación
  1. Pon la tela fina en un colador y este encima de un bol alto para que no toque el suero que irá soltando.
  2. Mezcla el yogur con la sal y el ajo en polvo y vuélcalo en la tela preparada encima del colador.
  3. Cierra la tela y deja reposar en la nevera 24 horas, asegurándote que el yogur no toca el suero.
  4. En un tarro de cristal pon el cebollino, el romero, la hoja de laurel, la pimienta, la guindilla y llena hasta la mitad con aceite.
  5. Forma las bolas pásalas por la menta finamente picada y introdúcelas en el tarro con el aceite y las hierbas.
  6. Acaba de cubrirlas con más aceite si es necesario y deja macerar un par de días en la nevera.
Notas
Si prefieres la textura cremosa de untar, mezcla el yogur con la sal, el ajo en polvo y las hierbas que más te gusten finamente picadas y deja escurrir unas horas hasta tener la consistencia deseada. Tendrás un delicioso queso a las finas hierbas totalmente a tu gusto.

Puedes añadirle únicamente un poco de sal y elegir la textura cremosa para servir con un poco de miel y frutos secos ideal para un buen desayuno.

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