Blog

Kéfir casero, descubre sus propiedades y cómo prepararlo fácilmente

kéfir casero

El kéfir es una bebida de leche fermentada que se obtiene a partir de un cultivo de bacterias y levaduras beneficiosas para el organismo. Es originario de las tierras del Cáucaso y la longevidad de los pueblos que tradicionalmente lo han consumido, lo popularizó en Europa desde principios de siglo. Te enseño cómo preparar kéfir casero!

La combinación de bacterias y levaduras que forman el kéfir viene en forma de “nódulos”, con un aspecto similar a los ramilletes de la coliflor pero más blandos y gelatinosos. Estos microorganismos, trabajan organizadamente para proporcionarnos una bebida saludable llena de probióticos vivos y beneficiosos para nuestra salud.

Propiedades del kéfir

El Kefir es muy útil en épocas en las cuales nuestro sistema inmune puede verse afectado por diferentes factores. Gracias a esta bebida fermentada, podemos tener un sistema digestivo más sano y eficaz, que se traduce en un bienestar de la totalidad del organismo, estabilizándolo, desintoxicándolo y aumentando, por tanto, las defensas de nuestro cuerpo. Es rico en minerales, en vitaminas del grupo B y vitamina K, favorece la digestión, es un antiinflamatorio intestinal, reduce el colesterol, regula los síntomas de fatiga crónica…, todo un elixir de la eterna juventud!

En un estudio de 2015 publicado en Frontiers in Microbiology, el kéfir fue reconocido como una fuente potencial de probióticos y moléculas con varias propiedades saludables. Según los autores, «sus propiedades biológicas sugieren su uso como antioxidante, agente antitumoral y anticarcinógeno, agente antimicrobiano e inmunomodulador, entre otras funciones».

¿Cómo preparar el kéfir en casa?

Lo primero es hacerte con los nódulos de kéfir, la mejor manera es que conozcas a alguien que lo prepare en casa y te los de. Se duplican bastante rápido y pronto estarás regalando parte de los tuyos. También puedes consultar en tu herbolario de confianza si disponen de ellos, ya que hay algunos que los regalan. La última opción es comprarlos online, los tienes incluso en Amazon!

Necesitarás también un tarro de cristal, con la capacidad suficiente para albergar la leche y que quede un espacio con aire, al generarse dióxido de carbono en la fermentación, se incrementará el volumen, un colador y una cuchara no metálicos. Esto último es importante, no utilices ningún utensilio de metal para preparar tu kéfir.

Una vez tienes los nódulos y tus utensilios a punto, preparar tu propio kéfir casero es bien fácil, necesitas (para medio litro):

  • 20 g de nódulos de kéfir
  • 500 ml de leche
  • un tarro de vidrio
  • colador y cuchara no metálicos

Coloca los nódulos de kéfir en el tarro, añade la leche, tapa el tarro con una tela con goma y guarda en un lugar apartado de la luz (yo lo pongo en un armario de la cocina). Deja fermentar entre 24 y 48 horas según te guste con textura más líquida o más parecida al yogur. Una vez fermentado, cuela separando los nódulos del kéfir y guarda en la nevera. Vuelve a repetir el proceso para obtener más kéfir casero.

¿Cómo empezar a tomar kéfir?

No debemos olvidar, que a pesar de los múltiples beneficios que nos aporta el consumo de kéfir, este contiene una cantidad importante de bacterias y levaduras (saludables), por lo que debes empezar a tomarlo en cantidades pequeñas para acostumbrar a tu aparato digestivo. Empieza con 75-100 ml de kéfir al día y ve aumentando a medida que tu cuerpo lo asimile, puedes tomar hasta 300 ml al día (o más si te sientes bien con la cantidad), en una toma o en varias. Es normal notar efectos como el estreñimiento, gases o hinchazón de estómago…, pero en pocos días desaparecen. Si persisten las molestias, consulta a tu médico por si tienes alguna contraindicación.

Contraindicaciones del kéfir

Como todas las cosas, lo que va bien para unos, no lo es tanto para otros, y el kéfir no es una excepción. No debes consumirlo si:

  • Eres intolerante a la lactosa
  • Si eres diabético/a cuidado con los kéfirs comercializados porque contienen azúcares.
  • Si tienes el sistema inmunológico debilitado o estás en tratamiento con inmunosupresores.
  • Si estás en tratamiento contra el cáncer, consulta a tu médico antes de tomar probióticos.

Para cualquier duda que tengas sobre las contraindicaciones de tomar kéfir, lo ideal es siempre consultar con tu especialista.

¿Cuál es la mejor leche para preparar kéfir?

  • Leche cruda. Sin ninguna duda, la mejor leche para preparar tu kéfir, aunque hoy en día, encontrar ese tipo de leche es prácticamente misión imposible.
  • Leche fresca pasteurizada. Entre las leches que podemos encontrar en el supermercado, la leche fresca pasteurizada es la mejor opción para preparar kéfir, es la más parecida en propiedades a la leche cruda. Los contras de este tipo de leche es que debe conservarse siempre en la nevera y tiene una vida más corta en cuanto a conservación.
  • Leche UHT. Aunque no es la mejor opción, es perfectamente viable fermentar tu kéfir casero con este tipo de leches. Es la que más fácilmente vas a encontrar en tu supermercado.

El kéfir puedes hacerlo tanto con leche de vaca como con leche de cabra. Esta última es la que más te recomiendo, por su menor contenido en caseína y por su proteína de menor tamaño, es mucho más digestiva que la leche de vaca. También puedes hacer kéfir con leche de coco, si prefieres una opción vegetal.

La marca de leche también variará el resultado final del kéfir, ve probando diferentes marcas hasta encontrar la que te de mejores resultados.

Otras preguntas sobre el kéfir casero

  • ¿Puedo lavarlo con agua? Poder se puede, pero no es recomendable, ya que pierden parte de su protección y pueden desarrollar bacterias malas. Por otro lado, el sabor del kéfir puede ser más agrio después de lavar los nódulos, por lo que deberás desechar el lote que hagas justo después. Si los quieres enjuagar, hazlo con leche.
  • ¿Puedo congelar los nódulos de kéfir? La respuesta es si, después de una fermentación, separa los nódulos en un colador de plástico, colócalos en una bolsa de congelado y añade una pequeña cantidad de leche (muy poca, no debe quedar líquido), etiqueta y al congelador. Los tendrás listos para regalar si te los piden.
  • ¿Debo poner todos los nódulos de kéfir en la nueva fermentación? No, los nódulos crecen entre un 10 y un 20% en cada fermentación. Si quieres mantener el mismo sabor del kéfir en cada lote pon la misma cantidad de nódulos.
  • ¿Puede el kéfir tocar metal? Los nódulos de kéfir no se mueren por tocar metal unos segundos, pero si que es cierto que reaccionan y puede variar su ph, por lo que nos cambiará el sabor. Mejor utiliza recipientes y utensilios de plástico o cristal.
  • ¿Cuanto dura el kéfir en la nevera? El kéfir ya preparado tiene una durabilidad muy alta. Puede estar uno o dos días a temperatura ambiente (entre 18-25°), se conserva dos o tres semanas en la nevera y uno o dos meses en el congelador.

Cualquier otra pregunta estaré encantada de ayudarte. !!Anímate a preparar tu kéfir casero!!

 

 

 

 

2 Comentarios
  • Gabriela
    12 enero, 2022at8:37 pm

    Gracias!
    Cómo puedo recuperar los nódulos de kéfir? Algunos se han oscurecido o con tono amarillento. Y la leche kefirada resulta con una extraña capa oscura, opaca y seca arriba ultimamente. Los tengo hace más de 5 años… de vez en cuando los dejo descansar en la nevera. Y tambien los enjuago pero no ha cambiado el resultado. Ya no se reproducen tan rápido tampoco. Gracias!

Escribe un comentario